Monasterio de San Polo

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Conocer el monasterio de San Polo es complicado. Actualmente se trata de una propiedad privada a la que no se tiene acceso salvo por los arcos que hay que atravesar para continuar el camino hacia la ermita de San Saturio. Y Sin embargo, te agradecería que le prestaras una atención más allá del bucólico enclave en que está situado.

Desgraciadamente, pocas cosas te voy a contar que se sustenten con rotundidad, aunque no hay mal que por bien no venga, porque para ventura de enamorados, estudiosos y expertos en historia del arte, hablar del monasterio de San Polo es hablar de un lugar lleno de enigmas.

Aunque el monasterio de San Polo consta de claustro e iglesia, de todo el conjunto podrás conocer con cierto esplendor, la nave de la iglesia. Y sin embargo el claustro y el ábside esconden tesoros que más de uno pagaría por poder admirarlos.

EL CLAUSTRO DEL CONJUNTO DE SAN POLO:

Voy a empezar por el claustro. Quedan pocas evidencias de él y no te puedo asegurar que lo que quede en pie, si un día se puede visitar, te permita adivinar que ahí había un claustro. Se supone que fue la construcción más antigua de todo el conjunto; de traza muy sencilla y levantado con escasos recursos. Los restos más antiguos coinciden precisamente con la época de la repoblación de la ciudad, donde caballeros y ciudadanos de otras localidades se asientan en Soria para comenzar una nueva vida.

Este claustro era de planta cuadrada y sus muros, a fecha de hoy, sólo alcanzan el metro de altura, salvo el muro oeste, el que linda con la margen del río, cuya altura llega a los tres metros y medio. Sus arcos eran de medio punto y sus arquivoltas estaban decoradas con formas muy sencillas.

Quizás permanezca todavía en pie un arco situado en el muro norte casi pegado a la pared oeste del templo. Se trata de una puerta decorada con dos arquivoltas de medio punto. Estas arquivoltas son redondeadas y sus arranques están marcados por impostas también redondeadas. La arquivolta interior es simple, pero la exterior tiene una delicada labor de puntas lisas.

EL ÁBSIDE DEL CONJUNTO DE SAN POLO:

Al otro lado del conjunto, en la zona más oriental, se encuentra el ábside de la iglesia. Se piensa que el ábside original fue derribado y sustituido por el actual. Esta creencia se debe a que su tamaño es ligeramente menor que el de la nave, el espesor de sus muros es mayor que los de la misma nave y su eje se desvía levemente con respecto a la propia nave.

Además, hay otros detalles que nos muestran que su construcción fue manifiestamente posterior al claustro. Su particular planta rectangular, que se suponía era una intención de búsqueda de identidad de los templarios, hace referencia a la escuela zamorana que tuvo como transmisor de su estilo el curso del río Duero. En la provincia de Soria sólo hay otra igual y se encuentra en Castillejo de Robledo.

Este ábside tiene una decoración muy sobria y equilibrada. Esto revela que cuando se construyó era una etapa de mayores recursos y nuevas ideas. Esta época coincide precisamente con el tiempo de permanencia de los templarios en San Polo.

Los detalles que más destacan son el arco fajón y el conjunto del óculo con dos aspilleras.

ARCO FAJÓN:

El arco fajón divide al ábside en dos partes y se sustenta sobre dos columnas adosadas a los muros norte y sur. Estas columnas, cuyos capiteles están literalmente arruinados, terminan en impostas que abarcan las ménsulas desde las que arrancan las nervaduras del arco. Para terminar, sus fustes están construidos con sillares.  

ÓCULO POLILOBULADO:

Pero para mi gusto, el conjunto del óculo con dos aspilleras colocadas simétricamente es el detalle más importante de todo el ábside.

El óculo mide aproximadamente un metro de diámetro y es perfectamente circular. Sobresale apenas del muro y mediante tres impostas sucesivas va ganando profundidad en el interior de éste a medida que el diámetro disminuye. Finalmente, en el círculo central, enmarcado con dos impostas, se inscriben seis lóbulos de herradura.

Justamente debajo, y a ambos lados del óculo, podrás ver las dos aspilleras cuya abertura es similar a las aspilleras de la nave. Están enmarcadas al exterior por arcos tres veces mayores en tamaño y decorados con molduras y piezas de sillares en su contorno.

Sólo hay otra composición óculo-par de aspilleras en Soria y se encuentra en la concatedral de San Pedro. Allí fue labrada en la pared que da entrada al refectorio, situado en el ala este del claustro.

LA NAVE DEL CONJUNTO DE SAN POLO:

Y por último, la nave de la iglesia. Aunque no puedas admirarla en todo su esplendor, sí podrás disfrutar de su traza camino de San Saturio.

Fachada norte de San Polo.
Fachada norte de San Polo

Se construyó poco después de que se levantara el claustro, ya que, aparte de respetar el alineamiento en su lado norte con el claustro, parte de la arquivolta de medio punto y decorada con puntas lisas de la puerta antes mencionada, desapareció para poder realizar el empalme nave-claustro.

ARCOS SIMÉTRICOS:

Paso de los arcos continuando el camino de San Saturio.

También es de trazado muy sencillo, de planta rectangular y lo que más llama la atención son los arcos apuntados construidos a mitad de los muros norte y sur, cuya simetría permitió la creación del camino a San Saturio.

Estos arcos muestran una clara evolución en el tiempo, con respecto a los arcos de medio punto del claustro. Cada arco se compone de una sola arquivolta decorada con puntas de diamante muy trabajadas y un relieve de triángulos muy sencillo. Los arranques de estas arquivoltas descansan sobre impostas de aristas también muy sencillas.

Si te acercas, todavía puedes apreciar los goznes de las puertas que tendría el templo, situados entre el dintel y el muro.

Puertas de la fachada sur de San Polo.
Puertas de la fachada sur de San Polo

En el muro sur del edificio, muy cerca del peculiar arco apuntado y hacia el este, hay otro arco de menores proporciones, mucho más sencillo y sin labor en la arquivolta.

El motivo de construir estos tres arcos, todavía no está muy claro, aunque probablemente tuvieran una labor defensiva. Las dos puertas opuestas (los dos arcos situados al norte y al sur) permitirían la entrada por ambos lados e incluso el paso a través de jinetes a caballo en caso de asedio, y el arco menor (que daría al convento), para entrada de personas a pie.

La labor de defender a la ciudad de Soria de posibles ataques, lo evidencian las cuatro aspilleras muy rasgadas y dispuestas simétricamente en los muros norte y sur.  Estaban decoradas, tanto por fuera como por dentro con molduras cilíndricas.

AGRADECIMIENTOS:

 Para poder realizar este post me he basado en el libro “San Polo”, de Marco Antonio Garcés.

Todos los datos que ves en cursiva en este post son datos extraídos al pie de la letra de este libro.  Y te recomiendo, si tienes ocasión de que alguien te lo deje, que te lo leas. Sus primeras páginas te arrastrarán a un mundo de jinetes y espadas, honras y dogmas, donde la vida de las personas se fundamentaba en la creencia de una vida mejor. Y sin que te des cuenta llegarás al siglo XX, donde el concepto de propiedad privada y el individualismo cobran una dimensión única que se mantienen hasta ahora.

La verdad es que es el único libro que he encontrado sobre San Polo para poder corroborar datos y, para colmo se encuentra descatalogado. Es una pena, porque este conjunto histórico, por muy privado que sea, forma parte de la vida de Soria y no debería quedar relegado al olvido, o a lo sumo, a que se trate de “una edificación que tienes que atravesar para continuar tu camino hacia San Saturio”. San Polo es mucho más.

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